Bueno, poco a poco vamos continuando con nuestra preparación.
Esta vez, quisimos salir de la provincia y marchar a la montaña palentina, concretamente al pico Tres Provincias, ascendiendo previamente al Peña Prieta.
Lamentablemente, Alejandro no podía venir, pero contamos con la presencia de María y Óscar, que se apuntaron a la jornada montañera.
Tras una semana de buen tiempo, el viernes comenzó a hacer realmente malo y las previsiones daban riesgo de nieve.
Madrugamos bastante, ya que queríamos salir a las 7 de la mañana y aprovechar al máximo las horas de sol. Pero al final nos retrasamos un poquillo y, entre eso y el desayuno de rigor, aparcábamos el coche en Cardaño de Arriba a eso de las 10.15 de la mañana.

Según dejábamos el coche ya estaba nevando ligeramente pero, aún así, comenzamos a ascender confiando en que, a medida que avanzara el día, el tiempo fuera mejorando.
Según avanzábamos por el sendero, podíamos contemplar la belleza del paisaje que nos rodeaba: el río Valcave que bajaba con bastante fuerza y las principales cumbres de la montaña palentina con las primeras nieves de la temporada.
Cuando llevábamos 3 km de ascensión divisamos las Agujas del Cardaño y la preciosa Cascada del Ves, que vierte sus aguas al arroyo de las Lomas.

Poco después, el camino se empina considerablemente. Esto, junto con el hecho de que la ventisca empieza a coger fuerza, hace que vayamos más lentos de lo previsto y perdamos tiempo sobre el horario previsto.
El tiempo cada vez es peor y nos dificulta la marcha. Sin embargo, cada vez que nos detenemos, podemos contemplar increibles vistas a las que la nieve da una belleza especial.
Con dificultad, alcanzamos el Pozo de las Lomas, donde aprovechamos para hacernos unas fotillos y observar algunas huellas que quedan claramente marcadas en la nieve.

Cada vez que nos paramos, las vistas nos dejan maravillados, pero el avance se va poniendo peor.
Un poco más arriba, llegamos al Alto del Tío Celestino, donde aprovechamos para comer un poco de fruta y unos cacahuetes. Desde ahí podemos ver las Lagunas de Fuentes Carrionas y toda la cuenca del río Carrión.
Tras el breve descanso, decidimos seguir avanzando pero la nieve nos hace detenernos. No hemos llevado equipamiento para nieve y el suelo está demasiado resbaladizo. Además, la nieve oculta piedras sueltas que podrían hacernos caer y se nos ha hecho demasiado tarde: si seguimos avanzando corremos el riesgo de que nos pille la noche antes de bajar.

Por todo ello, y con gran pesar, decidimos bajar. No queremos arriesgar, ya habrá tiempo de subir de nuevo.
Una gran pena. Es el primer intento abortado para nosotros, pero prometemos volver a intentarlo. Es una amenaza, jeje.
Os dejamos algunas fotos más. Hasta la próxima, amigos.





