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viernes, 23 de abril de 2010

Fuentemolinos

Otra vez de vuelta a las profundidades de la tierra de mano de nuestros amigos de S.DOS.S




Esta vez tocó Fuentemolinos en la localidad de Puras de Villafranca en Burgos.
Se trata de una surgencia activa de cuyas aguas el pueblo se abastece. Un río subterráneo la recorre durante 1.800 metros. Estas galerías fueron excavadas en conglomerados calcáreos depositados hace unos 35 millones de años caracterizados por la redondez de los cantos y en geología se los conoce con el nombre de "pudinga". La cueva tiene un desarrollo esencialmente horizontal que viene determinado por la actuación erosiva de una corriente de agua en función de una importante diaclasa (grieta vertical), de sentido longitudinal.


Esta cueva, junto con las demás de la zona, viene siendo el marco de una dilatada actividad espeleológica, no siempre bien controlada, que ha propiciado el deterioro y desperfectos atribuibles a desaprensivos. Afortunadamente la cueva aún mantiene algunas zonas menos accesibles y se puede apreciar su belleza original.


Fue una buena mañana.

Unas fotos de la cueva








domingo, 14 de marzo de 2010

La Gándara

Estamos de vuelta!

Tras un parón en nuestras actividades producido por el trabajo, estudios y otros compromisos ineludibles, hemos vuelto a retomar nuestras actividades en la montaña con las energías renovadas.

Esta vez tocó espeleología. Parte del equipo de Operación Aconcagua se adentró en la tercera cueva más grande de España, el sistema de la Gándara en Cantabria, de la mano del grupo espeleológico S.DOS.S de Burgos. Aprovechamos para que nos impartieran un mini cursillo de progresión por cuerda y así afianzar los conocimientos adquiridos allá por octubre en un curso de espeleología en la Escuela Castilla de Palencia.


El sistema de la Gándara está formado por una red de galerías que llegan a alcanzar a día de hoy los 103.558 m, convirtiéndola en la tercera cueva más grande de España, sólo superado por el sistema Mortillano con 114Km y por Ojo Guareña con 110Km.

Salimos de Burgos tempranito en la mañana del sábado para llegar hasta Cantabria donde habíamos quedado con Machín en el aparcamiento delante de la entrada de la cueva, no sin antes hacer una paradita de rigor en Espinosa de los Monteros a tomar un café y un pincho de tortilla.

Llegamos sobre las 12 al aparcamiento, nos enfundamos los equipos y tras una subidita por la ladera de la montaña, que ya nos hizo empezar a sudar un poco, encontramos una de las entradas de la cueva. Un paso estrecho que nos introducía en la penumbra, una vez todos allí empezamos a descender por una fuerte pendiente de roca suelta que nos dejó al pié de un pasamanos no apto para personas con vértigo. Lo solventamos sin ningún percance flanqueados por los demás espeleólogos, dejándonos a los novatillos en medio, todo un detalle por su parte.

Pasado esto recorrimos grandes galerías y bastantes gateras viendo formaciones muy curiosas como una gran bola formada por cristales pequeños, digna de sentarnos un rato a observarla.


Tras el breve descanso llegamos a la cabecera de un rápel de unos 40 metros con un fraccionamiento a los 20. Montamos una cuerda paralela para hacerlo más rápido. Después de esto nos encontramos con 3 pozos de unos 3-4 metros que solventamos sin dificultad gracias a las cuerdas fijas que había en ellos.


Según avanzábamos empezamos a escuchar el sonido de un salto de agua y al llegar a una sala enorme, vimos en medio de ella una cascada impresionante que nos impresionó a todos, bordeamos la sala parándonos para ver cantidad de excéntricas que se sucedían a cada paso. Buscamos un lugar seco en una galería contigua a la gran sala para comer y tratar de reponer fuerzas. Tras unos 30 minutos de descanso y viendo que nos estábamos quedando un poco fríos, comenzamos el camino de vuelta por el mismo lugar.




A las 18:30 más o menos estábamos todos fuera de la cueva. Fueron seis horas y media de actividad de las que no se olvidan.

Sólo queda lo más importante, dar las gracias a ese pedazo de grupo de espeleólogos que nos tutelaron en nuestro aprendizaje: Javi, Maqui, Dani, Tubi, Julia y Machín. Un placer chicos.

Con ganas de volver a las profundidades de la tierra, se nos hará eterna la espera esta semana en el trabajo!!






miércoles, 4 de noviembre de 2009

Curso de espeleología: técnicas de instalación

Hace un par de fines de semana nos trasladamos a la escuela de Prevención en actividades de tiempo libre en Palencia, para asistir a un curso de espeleología.


Éste duró dos días, el primero fue un poco más denso ya que se trataba de teoría pura y dura, de 9 de la mañana a 19:30 de la tarde. Aparte de clavar algún que otro Spit y Parabolt con la maza, no hicimos nada más fuera del aula. Claro que todo esto era necesario para el día siguiente.


El segundo día fue un poco más duro pero más divertido, lo pasamos literalmente colgados de una cuerda, practicando progresiones en vertical y horizontal, fraccionamientos e instalaciones especiales. Un día completito en el que acabamos muy cansados pero muy satisfechos de todo lo aprendido.


Ahora sólo nos queda ponerlo a prueba en una cueva!

miércoles, 14 de octubre de 2009

En la cueva del Níspero

Seguimos con nuestra puesta a punto. Esta vez nos tocaba un poco de espeleología en la cueva del Níspero. Nos acompañaron esta vez Abraham, Pipe, Sara, María, Fonso, Dani, Óscar y Xavi.

Tras la subida inicial, corta pero empinada, nos plantamos con todo el equipo en la boca de la cueva. Poco a poco fuimos adentrándonos en la cueva y comprobando que es realmente divertida, ya que tiene un poco de todo: pasos tumbados, otros en los que se puede caminar a buen ritmo y una zona en la que hay que fijarse mucho en agarres y apoyos para avanzar sin perder el equilibrio.



Al final, llegamos a la zona de los lagos en la que, tras una breve incursión en la barca inchable que llevamos, decidimos descansar y dar media vuelta ya que nos llevaría demasiado tiempo avanzar en la barca todos los que éramos y nos íbamos a quedar frios.





Así que salimos de la cueva y nos dirigimos a comer donde el Señor Mantecón, que nos cuida tan bien. Con esto dimos por finalizada una jornada en la que, además de disfrutar de una cueva muy divertida y entrenar un poquitillo, nos lo pasamos en grande y nos reimos un montón.